sábado, 13 de abril de 2013

Nuevo curro.

Después de que hace dos años me despidieran de mi anterior trabajo, y tras un año de estar buscando y buscando trabajo, al final opté por adentrarme en un nuevo empleo que, poco o nada, tenía que ver con el anterior.

Estaba totalmente insegura porque primero tenías que pasar por un curso de tres semanas y, en función de si pasabas o no los exámenes, eras contratado por dos meses con 45 días de período de prueba.

Total, que pasé todas y cada una de las pruebas y eso que eran todo nuevos sistemas informáticos de los que jamás había oído hablar.

La primera semana la pasé fatal pensando en que no iba a pasar ni tan siquiera el período de prueba. Pero a Dios gracias ya llevo varias renovaciones de contrato y, a día de hoy, estoy muy contenta de haber optado por trabajar en algo diferente a lo que estaba acostumbrada.

Encima he dejado de trabajar en pequeñas empresas para trabajar en una grande donde tengo un montón de compañeros a los que, poco a poco y a gracias a los descansos, voy conociendo. Además, recibo continuas formaciones, a dos por tres tienes un cambio que hace trabajar tu mente y no dormirte en los laureles.

Tampoco había trabajado nunca por objetivos y, si bien crea tensión por alcanzarlos, también te hace ver que eres capaz y que puedes conseguir lo que te propongas a fuerza de tesón.

Bueno, no me alargo más.

Un beso.